viernes, 9 de febrero de 2024

COLUMNA: LE TURA POLÍTICA

 

LECTURA POLÍTICA

Noé Mondragón Norato

Política y crimen entreverados


Hay una situación bizarra, desconcertante y atípica que se apoderó de las regiones más importantes de la entidad en los últimos días: la confluencia de acciones relacionadas con los escándalos políticos de coyuntura, con aquellos hechos y acciones asociadas a la inacaba operación de la delincuencia organizada. Una mezcla explosiva que, si bien mantiene por un lado la expectación ante hechos políticos propios de ambiciones de poder desbordadas e insaciables, por el otro, condena a la población a resguardarse involuntariamente y presas del miedo, en sus hogares. Y no deja de punzarse en las redes sociales, la responsabilidad de los tres órdenes de gobierno en la contención de dichas acciones delictivas. Basta con ubicar este coctel de política y terror entreverados.


PODER Y DELITO. – Los escándalos derivados de la descomposición social y política en Guerrero parecen correr por rieles diferentes. Pero al final terminan uniéndose. Se lee así: 1.- El tema de las renuncias priistas se convirtió en lo que ya se esperaba: un despliegue de “lealtades” y pleitesías por favores pasados ofrecidas tanto al exgobernador priista Héctor Astudillo, como al excandidato a gobernador Mario Moreno Arcos. Chapados a la antigua y con una concepción desfasada de entender las relaciones de poder, ambos personajes apelan a que las lealtades nada más sean de abajo hacia arriba, pero no de arriba hacia abajo. Acostumbrados a procrear una política fincada en el vasallaje y emulando a las hadas de cuento, demandan el pago puntual del poder que les fue concedido, a quienes por su intervención disfrutaron de él en su momento. Cunden las miradas cabizbajas de quienes decidieron renunciar a su militancia tricolor. Los rostros desencajados. Creen y evalúan que son el centro de la atención pública. Como si sus desempeños como regidores, dirigentes partidistas o diputados locales se hubiesen medido por las grandes aportaciones hechas a la sociedad guerrerense. Como si de verdad valieran su peso en oro. Curiosamente, ninguno de ellos parece enterarse de la complicada situación de inseguridad que priva afuera de su entorno. Quizá porque desde sus anteriores encargos como funcionarios públicos, tampoco fueron responsables de ella. Impasibles, la vieron pasar. Y por eso también hoy la ignoran. 2.- En la capital Chilpancingo, los usuarios amanecieron el pasado lunes, martes y miércoles, sin transporte público. Grupos delictivos que se disputan el control de la plaza quemaron taxis y asesinaron a choferes. Apenas el pasado jueves 25 de enero, la gobernadora Evelyn Salgado tomó protesta al nuevo secretario de Seguridad Pública, el general brigadier Rolando Solano Rivera. Lo anterior ante la violencia desbordaba en Taxco e Iguala. Y también en Chilpancingo y Acapulco. Acompañó esa designación un despliegue de fuerzas policiales tres días después. De la frialdad de la estadística criminal que crecía exponencialmente, se pasó a los ataques directos contra políticos. Así, el aspirante a la alcaldía de Iguala por el PVEM y ex priista, Erick Catalán Rendón fue baleado junto con sus guaruras el sábado 3 de febrero en la carretera Iguala-Taxco. Salió ileso gracias al blindaje de su vehículo. La Fiscalía no ha revelado el móvil del atentado. Luego, el edil priista de Iguala, David Gama Pérez —quien busca la reelección en la alcaldía—, decidió cancelar la edición 71 de la feria de La Bandera, debido a las amenazas en su contra por parte del crimen organizado. El edil se ha mantenido hermético sobre las razones que lo orillaron a tomar esa decisión. Finalmente, la noche del martes 6 de febrero en la autopista del Sol, pasando la caseta de cobro de Palo Blanco, el dirigente estatal del partido Movimiento Ciudadano (MC) Julián López Galeana, fue levantado, golpeado, maniatado y robada la camioneta en la que se transportaba. Civiles armados lo interceptaron y dos de sus colaboradores también sufrieron golpes y vejaciones. Como se ve, política y crimen volvieron a cruzarse. Esa parece ser ya una tendencia de los “nuevos tiempos”. Y de los malos gobiernos.


HOJEADAS DE PÁGINAS…Otro de los priistas que parece sopesar sus “lealtades” es el coordinador de la fracción priista en el Congreso local, Héctor Apreza Patrón. Hechura política del exgobernador Ángel Aguirre durante su primer trienio de gobierno de 1997 a 2000, Apreza supo plegarse con éxito al siguiente sexenio tricolor liderado por el finado exgobernador René Juárez, quien lo impulsó como dirigente estatal del PRI en 2003. Y luego, Héctor Astudillo lo adoptó de por vida. Por eso mismo, las huestes añorvistas esperan ansiosas su renuncia al partido tricolor. ¿O será acaso que otra vez cambiará sus lealtades y las entregará sin el menor escrúpulo al senador reeleccionista, Manuel añorve y por eso no emite ninguna señal de renunciar al PRI?

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